jueves, 16 de junio de 2011

EL ETERNO "MIRADESDELABARRERA" O SEGUNDON MOLESTO

Queridas todas:

Ya sé que el indautxismo como religión y costumbre os suliveya pero hasta el momento he dado la caña merecida y un ilustre barrio como es Él Barrio por antonomasia, tiene suficiente. Creo.

La cosa es que ayer viendo la tibú o Tv reparé de nuevo en un abyecto personje que cada vez que cruza mi devenir vital me irrita hasta la extenuación.

No es otro que el "mira desde la barrera" o también llamado por mí (al igual que en el primer caso) Segundón molesto.

¿Que ostias digo? ATENCION sir vous plait:

En todo mitin del partido de la doble p como buen partido de la derecha extrema, o mejor, infinita, cuando sale cualquiera de sus prohombres, tras él una pléyade de aplaudidores malpagados cubren el espacio postrero. Bien. Hasta ahí todo normal. Pero es que entre ellos siempre aparece uno en concreto, uno que tiene caras intercambiables o es que hay tantos que no puedo identificar, que hace lo siguiente:

Asiente. Si, sólo asiente con la cabeza, con esa jactancia propia de los ministros eclesiales. Es como las viejas cuando les dicen "como Gardel nadie canta tangos" y ellas asienten ufanas con la conciencia de estar en lo más de lo cierto. En lo Verdadero con Mayúsculas.

Bien, la cosa es que su asentir me crispa. Lo siento. Es como ver a alguien sacarse los mocos o urgarse las axilas (dificil, pensaréis inocentes, los hay) es inaguantable.

Además este gestito molesto enlaza directamente con un concreto tipo de persona que también existe.

Los segundones molestos son esas personas que se tienen por buenas cuando debieran llamarse a si mismas tristes o miserables. Nunca un exceso, nunca una alegría, su mediocre vida reptante les vale porque están en lo políticamente correcto, lo socialmente bueno. Amén.

En su tristeza vital les produce el llamado "gustirrinín" observar las acciones más o menos arriesgadas de los demás con critica distancia. Ejemplo: La gente que nunca se disfraza pero le encanta mirar desfiles y demás eventos carnavalescos para estar con cara de semiestupor y preguntar (el miserable pregunta por naturaleza, no por interés): "¿y tú de qué vas?"...obsérvese la omisión del preterito "disfrazado", asunto que hace si cabe más molesta la pregunta...

De hecho son aquellos que en una comida en grupo (tras 20 ocasiones en que no había avisado y su madre, abuela o yaya [cuán deleznable vocablo] y esta había hecho croquetas) piden por sistema lo mismo para acto seguido mirar tu plato como si aquello no estuviera en la carta...

Bien, creo que me he quedado a gusto. Creo.

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