Farinelli ma no il castrato
martes, 26 de agosto de 2014
domingo, 26 de febrero de 2012
EL INDAUTXISMO O COMO MIRAR CON DECORO CUANDO ALGUIEN MUERE A TU LADO
Queridas todas:
El sábado tuve una apasionante vivencia. Yo que soy de gustos mas bien refinados me fui a cenar un sucio plato combinado en una pseudo cafeteria del mismísimo Indautxu (te rogamos oyenos).
El olor a fritanga era tan descomunal que una "saludada" que no tenía nada mejor que hacer y de improviso me acompañó, tras encontrarnos en una acera (cual Don Pepito y Don José, que ya hablaremos otro día de estos...), me dijo al entrar: "Me voy; que me coge olor el sueter". Puente de plata, querida.
Estaba yo placidamente cenando entre aquella nube de humo y grasa (pura y gorda, adiposa, gozosa) y junto a mí jugaban ufanos dos niños de unos 5 años.
Niños de indautxu. Perfectos para un catálogo de Neck&Neck. La niña era ricitos de oro. Cara angelical, pendientitos de perla (obviamente un must indautxista unos peldaños por debajo del Zapato Castellano Con Mayúsculas)... El niño inquieto y aventurero como en una novela de Enid Blyton. No recuerdo bien pero supongo que llevaba las consabidas postillas-rodillera que duran todo un verano.
La niña mandaba al lerdo a placer. As always.
Pongamos música a esta película, algo de sonido: Los niños indautxistas hacían más ruido que el orfeón donostiarra en E.R.E. Salvaje.
Yo intentuve mantener el rictus y cenar ajeno al "txikipark improvisado".
En una de esas el camarero dice con descarada sorna: -- ¿Los padres de estos niños no tiene casa? ? ¿Se tendrán que ir a casa algún día? Feo pero real. Perdonado el camarero.
Los aitites de las criaturas infernales se sentaban frente a mí, con impávida mirada. El abuelo acertó a decir un lacónico te vas a hacer daño como "culmen de la intervención reformadora". Ole tú.
No les tembló el pulso, siguieron unos 15 minutos mirando las cucamonas de los hijos de Van Helsing y yo sin separar mi vista del plato, no fuera a verbalizar cualquiera de las 25 frases lapidarias que me rondaban, todas ellas dirigidas a los abueletes.
Finalmente se fueron y pude eructar a placer. (esto obviamente es mentira, nunca regüeldo una vez he cruzado Rio Grande** y estoy en Indautxu.)
** Rio Grande: Término acuñado por un librepensador para referirse a Autonomía, bisectriz entre lo humano y Rekalde
El sábado tuve una apasionante vivencia. Yo que soy de gustos mas bien refinados me fui a cenar un sucio plato combinado en una pseudo cafeteria del mismísimo Indautxu (te rogamos oyenos).
El olor a fritanga era tan descomunal que una "saludada" que no tenía nada mejor que hacer y de improviso me acompañó, tras encontrarnos en una acera (cual Don Pepito y Don José, que ya hablaremos otro día de estos...), me dijo al entrar: "Me voy; que me coge olor el sueter". Puente de plata, querida.
Estaba yo placidamente cenando entre aquella nube de humo y grasa (pura y gorda, adiposa, gozosa) y junto a mí jugaban ufanos dos niños de unos 5 años.
Niños de indautxu. Perfectos para un catálogo de Neck&Neck. La niña era ricitos de oro. Cara angelical, pendientitos de perla (obviamente un must indautxista unos peldaños por debajo del Zapato Castellano Con Mayúsculas)... El niño inquieto y aventurero como en una novela de Enid Blyton. No recuerdo bien pero supongo que llevaba las consabidas postillas-rodillera que duran todo un verano.
La niña mandaba al lerdo a placer. As always.
Pongamos música a esta película, algo de sonido: Los niños indautxistas hacían más ruido que el orfeón donostiarra en E.R.E. Salvaje.
Yo intentuve mantener el rictus y cenar ajeno al "txikipark improvisado".
En una de esas el camarero dice con descarada sorna: -- ¿Los padres de estos niños no tiene casa? ? ¿Se tendrán que ir a casa algún día? Feo pero real. Perdonado el camarero.
Los aitites de las criaturas infernales se sentaban frente a mí, con impávida mirada. El abuelo acertó a decir un lacónico te vas a hacer daño como "culmen de la intervención reformadora". Ole tú.
No les tembló el pulso, siguieron unos 15 minutos mirando las cucamonas de los hijos de Van Helsing y yo sin separar mi vista del plato, no fuera a verbalizar cualquiera de las 25 frases lapidarias que me rondaban, todas ellas dirigidas a los abueletes.
Finalmente se fueron y pude eructar a placer. (esto obviamente es mentira, nunca regüeldo una vez he cruzado Rio Grande** y estoy en Indautxu.)
** Rio Grande: Término acuñado por un librepensador para referirse a Autonomía, bisectriz entre lo humano y Rekalde
martes, 10 de enero de 2012
LAS INDAUTXISTAS : LAS MADRES QUE LOS PARIERON
Queridas todas:
En primer lugar mi más sincera disculpa por esta inexcusable ausencia, pero como sospechareis aquellos que ya me conocéis tengo alguna idea, y de esas muy pocas buenas.
La cosa es que ahondando en este universo indautxista que tanto os gusta a la vez que os inquieta hay un género que por su entidad merece ser tratado en pieza separada. Las Madres Indautxistas. O mejor dicho las Abuelas Indautxistas, más consevadoras y más jugosas...(jejeje)
No hace mucho leía en el diario de mayor tirada de la CC.AA. lo siguiente:
"Fulano de tal, diseñador muy moderna, pero mucho mucho, que ha ido a abrir un tiendón del copón de Avignon(copyright by David de Jorge) en el puto meollo de la Villa de Don Diego ha quedado espantado de ver tantos visones en un metro suburbano."
"Oig que horreur, en Madrid por lo menos hay tanta delicuencia que a nadie se le ocurre" (esta frase la deduje yo que soy muy intuitivo). Bien, stupendo. A mi tampoco es que me encanten, pero reconozco que estoy más que habituado a su visión; a la del visón, no el de las viejas.
La vieja indautxista es de todo menos hortera, es exagerada: se pueden contabilizar varios millones de euros en joyería cualquier tarde en la cafetería Scala. Eso sí, ninguna supera los 800€ de pensión...la que tuvo retuvo y saca el joyón para que te jodas. Punto pelota.
La vieja indautxista nunca se ha calzado unas deportivas ni lleva pantalones. Es una S-E-Ñ-O-R-A. Pero en cambio si hay complementos y características que definen a la V.I. Pasemos a su análisis:
1.- Pulsera trufada de medallitas con los nombres de los nietos. (Obsérvese que algunos nombres en euskera nunca serán bien pronunciados. Ejemplo: Garikoitz. Directamente Garikoisss).
No se la quita. Su uso primordial es tintinear a la hora de pedir pasteles o pastas en Martina de Zuricalday. Moverá la mano en círculos y con voz de azafata tonta dirá: "ponme surtidito...reina."
2.- Cardado real. Nadie lleva ya el pelo de semejante manera, salvo Gure Sofi (la "griega"). Van a peluquerías de señoras en las que les dan cosas como el "plis". Nadie sabe qué ostias es el plis, pero ellas se lo dan. El resultado es un pelo tipo cartón muy digno, no como esas europeas desgreñadas que pueblan el casco viejo mirando balcones con cara de boba. Algún día me explicarán para qué quieres un mapa mundi de Bilbao para callejear, pero en fin, ese es otro tema.
3.- Zapatón taconero. Una Indautxista anuncia su llegada como si de la reina de Saba se tratase con ostentosos taconeos. A sus 75 aún es coquetuela, mira ella...
4.- Maquillaje de camuflaje. Es un maquillaje cercano al de las dependientas del Simply pero de indudable mejor calidad. La cantidad aplicada es idéntica. El resultado es resultón (valga la redundancia), es indautxista.
5.- Muletillas cariñosas para dirigirse a los desconocidos. Tratarán a los niños (que no conocen) con apelativos del tipo príncipe, ricura, rey, etc. a las dependientas con nena, bonita, etc (dominan como nadie la entonación, nunca quedarán condescendientes...)
6.- Los funerales son todo un acto social. Llegarán tarde y harán el mayor ruido. Si es verano las pulseritas en combinación con el abanico harán las delicias de los asistentes.
7.- Dominio absoluto de las genealogías propias y ajenas. Pueden pasarse una tarde hablando de su familia o de las que tienen cerca con un dominio de oficios, vicios, enfermedades, propiedades y demás propio de Perry Maison.
8.- Inmunidad térmica. Podrán ingerir café con leche a temperatura volcánica y soportar graves fríos con tal de pillar un sitio en la terraza. Para ahuyentar posibles comentarios jocosos por tal hecho sentenciarán a la mínima: "yyyyyyy chica, menudo bien que estamos aqui"
Las abuelas indautxistas además harán lo posible porque sus nietos pertenezcan a esa estirpe querida indautxista. Para ello incidirán en su educación en lo que les sea posible: a las nietas las martirizarán en todo acto familiar de mesa puesta con frases como "nena, ¿no tienes una horquilla? quítate esos pelos de la cara para comer".
Desgraciadamente ahora todo esto se va perdiendo, en vez de visón ahora tienen un Amazona y casi ni se cardan el pelo...seguiremos informando.
PD. La inspiración para este post es obviamente mi abuela, sirva de homenaje en vida. Que los demás no sirven de ná.
En primer lugar mi más sincera disculpa por esta inexcusable ausencia, pero como sospechareis aquellos que ya me conocéis tengo alguna idea, y de esas muy pocas buenas.
La cosa es que ahondando en este universo indautxista que tanto os gusta a la vez que os inquieta hay un género que por su entidad merece ser tratado en pieza separada. Las Madres Indautxistas. O mejor dicho las Abuelas Indautxistas, más consevadoras y más jugosas...(jejeje)
No hace mucho leía en el diario de mayor tirada de la CC.AA. lo siguiente:
"Fulano de tal, diseñador muy moderna, pero mucho mucho, que ha ido a abrir un tiendón del copón de Avignon(copyright by David de Jorge) en el puto meollo de la Villa de Don Diego ha quedado espantado de ver tantos visones en un metro suburbano."
"Oig que horreur, en Madrid por lo menos hay tanta delicuencia que a nadie se le ocurre" (esta frase la deduje yo que soy muy intuitivo). Bien, stupendo. A mi tampoco es que me encanten, pero reconozco que estoy más que habituado a su visión; a la del visón, no el de las viejas.
La vieja indautxista es de todo menos hortera, es exagerada: se pueden contabilizar varios millones de euros en joyería cualquier tarde en la cafetería Scala. Eso sí, ninguna supera los 800€ de pensión...la que tuvo retuvo y saca el joyón para que te jodas. Punto pelota.
La vieja indautxista nunca se ha calzado unas deportivas ni lleva pantalones. Es una S-E-Ñ-O-R-A. Pero en cambio si hay complementos y características que definen a la V.I. Pasemos a su análisis:
1.- Pulsera trufada de medallitas con los nombres de los nietos. (Obsérvese que algunos nombres en euskera nunca serán bien pronunciados. Ejemplo: Garikoitz. Directamente Garikoisss).
No se la quita. Su uso primordial es tintinear a la hora de pedir pasteles o pastas en Martina de Zuricalday. Moverá la mano en círculos y con voz de azafata tonta dirá: "ponme surtidito...reina."
2.- Cardado real. Nadie lleva ya el pelo de semejante manera, salvo Gure Sofi (la "griega"). Van a peluquerías de señoras en las que les dan cosas como el "plis". Nadie sabe qué ostias es el plis, pero ellas se lo dan. El resultado es un pelo tipo cartón muy digno, no como esas europeas desgreñadas que pueblan el casco viejo mirando balcones con cara de boba. Algún día me explicarán para qué quieres un mapa mundi de Bilbao para callejear, pero en fin, ese es otro tema.
3.- Zapatón taconero. Una Indautxista anuncia su llegada como si de la reina de Saba se tratase con ostentosos taconeos. A sus 75 aún es coquetuela, mira ella...
4.- Maquillaje de camuflaje. Es un maquillaje cercano al de las dependientas del Simply pero de indudable mejor calidad. La cantidad aplicada es idéntica. El resultado es resultón (valga la redundancia), es indautxista.
5.- Muletillas cariñosas para dirigirse a los desconocidos. Tratarán a los niños (que no conocen) con apelativos del tipo príncipe, ricura, rey, etc. a las dependientas con nena, bonita, etc (dominan como nadie la entonación, nunca quedarán condescendientes...)
6.- Los funerales son todo un acto social. Llegarán tarde y harán el mayor ruido. Si es verano las pulseritas en combinación con el abanico harán las delicias de los asistentes.
7.- Dominio absoluto de las genealogías propias y ajenas. Pueden pasarse una tarde hablando de su familia o de las que tienen cerca con un dominio de oficios, vicios, enfermedades, propiedades y demás propio de Perry Maison.
8.- Inmunidad térmica. Podrán ingerir café con leche a temperatura volcánica y soportar graves fríos con tal de pillar un sitio en la terraza. Para ahuyentar posibles comentarios jocosos por tal hecho sentenciarán a la mínima: "yyyyyyy chica, menudo bien que estamos aqui"
Las abuelas indautxistas además harán lo posible porque sus nietos pertenezcan a esa estirpe querida indautxista. Para ello incidirán en su educación en lo que les sea posible: a las nietas las martirizarán en todo acto familiar de mesa puesta con frases como "nena, ¿no tienes una horquilla? quítate esos pelos de la cara para comer".
Desgraciadamente ahora todo esto se va perdiendo, en vez de visón ahora tienen un Amazona y casi ni se cardan el pelo...seguiremos informando.
PD. La inspiración para este post es obviamente mi abuela, sirva de homenaje en vida. Que los demás no sirven de ná.
jueves, 16 de junio de 2011
EL ETERNO "MIRADESDELABARRERA" O SEGUNDON MOLESTO
Queridas todas:
Ya sé que el indautxismo como religión y costumbre os suliveya pero hasta el momento he dado la caña merecida y un ilustre barrio como es Él Barrio por antonomasia, tiene suficiente. Creo.
La cosa es que ayer viendo la tibú o Tv reparé de nuevo en un abyecto personje que cada vez que cruza mi devenir vital me irrita hasta la extenuación.
No es otro que el "mira desde la barrera" o también llamado por mí (al igual que en el primer caso) Segundón molesto.
¿Que ostias digo? ATENCION sir vous plait:
En todo mitin del partido de la doble p como buen partido de la derecha extrema, o mejor, infinita, cuando sale cualquiera de sus prohombres, tras él una pléyade de aplaudidores malpagados cubren el espacio postrero. Bien. Hasta ahí todo normal. Pero es que entre ellos siempre aparece uno en concreto, uno que tiene caras intercambiables o es que hay tantos que no puedo identificar, que hace lo siguiente:
Asiente. Si, sólo asiente con la cabeza, con esa jactancia propia de los ministros eclesiales. Es como las viejas cuando les dicen "como Gardel nadie canta tangos" y ellas asienten ufanas con la conciencia de estar en lo más de lo cierto. En lo Verdadero con Mayúsculas.
Bien, la cosa es que su asentir me crispa. Lo siento. Es como ver a alguien sacarse los mocos o urgarse las axilas (dificil, pensaréis inocentes, los hay) es inaguantable.
Además este gestito molesto enlaza directamente con un concreto tipo de persona que también existe.
Los segundones molestos son esas personas que se tienen por buenas cuando debieran llamarse a si mismas tristes o miserables. Nunca un exceso, nunca una alegría, su mediocre vida reptante les vale porque están en lo políticamente correcto, lo socialmente bueno. Amén.
En su tristeza vital les produce el llamado "gustirrinín" observar las acciones más o menos arriesgadas de los demás con critica distancia. Ejemplo: La gente que nunca se disfraza pero le encanta mirar desfiles y demás eventos carnavalescos para estar con cara de semiestupor y preguntar (el miserable pregunta por naturaleza, no por interés): "¿y tú de qué vas?"...obsérvese la omisión del preterito "disfrazado", asunto que hace si cabe más molesta la pregunta...
De hecho son aquellos que en una comida en grupo (tras 20 ocasiones en que no había avisado y su madre, abuela o yaya [cuán deleznable vocablo] y esta había hecho croquetas) piden por sistema lo mismo para acto seguido mirar tu plato como si aquello no estuviera en la carta...
Bien, creo que me he quedado a gusto. Creo.
Ya sé que el indautxismo como religión y costumbre os suliveya pero hasta el momento he dado la caña merecida y un ilustre barrio como es Él Barrio por antonomasia, tiene suficiente. Creo.
La cosa es que ayer viendo la tibú o Tv reparé de nuevo en un abyecto personje que cada vez que cruza mi devenir vital me irrita hasta la extenuación.
No es otro que el "mira desde la barrera" o también llamado por mí (al igual que en el primer caso) Segundón molesto.
¿Que ostias digo? ATENCION sir vous plait:
En todo mitin del partido de la doble p como buen partido de la derecha extrema, o mejor, infinita, cuando sale cualquiera de sus prohombres, tras él una pléyade de aplaudidores malpagados cubren el espacio postrero. Bien. Hasta ahí todo normal. Pero es que entre ellos siempre aparece uno en concreto, uno que tiene caras intercambiables o es que hay tantos que no puedo identificar, que hace lo siguiente:
Asiente. Si, sólo asiente con la cabeza, con esa jactancia propia de los ministros eclesiales. Es como las viejas cuando les dicen "como Gardel nadie canta tangos" y ellas asienten ufanas con la conciencia de estar en lo más de lo cierto. En lo Verdadero con Mayúsculas.
Bien, la cosa es que su asentir me crispa. Lo siento. Es como ver a alguien sacarse los mocos o urgarse las axilas (dificil, pensaréis inocentes, los hay) es inaguantable.
Además este gestito molesto enlaza directamente con un concreto tipo de persona que también existe.
Los segundones molestos son esas personas que se tienen por buenas cuando debieran llamarse a si mismas tristes o miserables. Nunca un exceso, nunca una alegría, su mediocre vida reptante les vale porque están en lo políticamente correcto, lo socialmente bueno. Amén.
En su tristeza vital les produce el llamado "gustirrinín" observar las acciones más o menos arriesgadas de los demás con critica distancia. Ejemplo: La gente que nunca se disfraza pero le encanta mirar desfiles y demás eventos carnavalescos para estar con cara de semiestupor y preguntar (el miserable pregunta por naturaleza, no por interés): "¿y tú de qué vas?"...obsérvese la omisión del preterito "disfrazado", asunto que hace si cabe más molesta la pregunta...
De hecho son aquellos que en una comida en grupo (tras 20 ocasiones en que no había avisado y su madre, abuela o yaya [cuán deleznable vocablo] y esta había hecho croquetas) piden por sistema lo mismo para acto seguido mirar tu plato como si aquello no estuviera en la carta...
Bien, creo que me he quedado a gusto. Creo.
martes, 14 de junio de 2011
EN EL INDAUTXISMO LA ESTETICA MANDA, Y MUCHO
Queridas todas:
Es verdad que no escribo hace mucho. Pero es que uno bastante tiene con ser el "no castrato" como para encima brotarle las ideas más pájaras y tener eggs para escribirlas.
He de confesar que he tenido que cotillear horripilantemente (soy un descastado) el blog maravilloso de un tío que se llama Fauna Mongola. Este tío además de ser un absoluto conocedor de todo lo más in y haber leido y visto todos los must del cine y literatura occidental contemporánea, tiene una gracia del copón. O sea que es lo que no me gustaría ser pero es que en el fondo me da envidia porque sé fehacientemente que es mejor que yo. Y punto.
Trata en su blog de una manera muy miscelánica (no admito discusión sobre mis palabros) las tendencias que se le cruzan en su vida y además las ilustra con una gracia que me enciende mis pilotos de envidia al máximo.
Pero él no conoce el indautxismo como yo.
Entrando en materia y con las manos llenas de harina paso a detallar la estética indautxista.
La estética indautxista nace del más puro estilo jesuítico. El jesuitismo es una forma de ser, de seguir siendo y de mostrar como se es, de indautxu de toda la vida, per in seculum sencularon. Habiendo absorbido la necesidad de pertenencia a esa fauna endogámica y homogénea, la estética siempre cumple sus patrones indautxistas. Una de sus máximas es no dejar de. No salir de. No cambiar a. Anatema.
El bebe indautxista es del tipo "froilán". A saber: Lo mejor de Veritas cuando tenía ropa de niño, actualmente reconvertido en Nano's o la extinta Carlangas...etc. Nunca ropa de persona, siempre ropa de muñeco, no sea que al niño le dé por pensar y quiera leer en vez de acompañar a su aita a San Mamés ad nauseam. Las madres indautxistas no visten a sus hijos. Les ponen un total look o en su defecto un buen dress code para una mañana de domingo postmisa de una en el Estoril.
El prepuber indautxista es un maravilloso muestrario de las últimas tendencias en moda surf o snow (depende de las dos única estaciones de que se disfruta en Indautxu. crudo invierno, insulso verano). Lo llevará con desenfado como las niñas de la pureza se suben las faldas hasta llegar a clase. Las madres indautxistas aceptan en su religioso silencio que se le vean los calzoncillos un poco. Salvo el día de visita a amama. Eso no se permite. Entonces adoptaremos el consabido twin set: pantalón beige y camisa oxford azul.
Este último look es el que más me interesa pues hete aqui cuando entra el complemento más indautxista de todos. El zapato castellano granate.
Siguiendo la dogmática de indautxista hemos dicho que el perdurar es fe y sana costumbre, con lo que los indautxistas prósperos habrán de usar un calzado de respeto en sus trabajos.
Por tanto ahí entra a jugar el famoso castellano granate. Un must para todo indautxista.
Es un calzado que en cualquier cultura actual se rechazaría de pleno por tener más caspa que los hombros de Dyango. Pero en el indautxismo es el alfa y omega, el bellocino de oro. La seña y el porqué.
Nadie en su sano juicio lleva toquillas de punto (bueno, bien, alguna gafapasta carcomida o indignada con iphone), zapatos de rejilla (tengo un conocido pero ese es otro tema) o las terribles chaquetas de corte castellano-manchego de napa con apliques en tela (también casualmente en preminente color granate).
El castellano te guía por la senda indautxista. Y con el todo es facil y quieto. Como debe ser. Indautxista.
Ahora que hay tanto indignado voy a hacer una flash mob que consista en descalzar indautxistas por Dr. Areilza al grito de "¡Tienes derecho a quitarte esto sin que yo te escupa!" "Tus calcetines con tomates son harto mejores que el castellano granate".
Necesito más ideas.
PD: A todos los que me habeis dado la vara, sabed que escribo de un tirón y sin correcciones de estilo. Las de ortografía y gramática tampoco me son perdonables.
Es verdad que no escribo hace mucho. Pero es que uno bastante tiene con ser el "no castrato" como para encima brotarle las ideas más pájaras y tener eggs para escribirlas.
He de confesar que he tenido que cotillear horripilantemente (soy un descastado) el blog maravilloso de un tío que se llama Fauna Mongola. Este tío además de ser un absoluto conocedor de todo lo más in y haber leido y visto todos los must del cine y literatura occidental contemporánea, tiene una gracia del copón. O sea que es lo que no me gustaría ser pero es que en el fondo me da envidia porque sé fehacientemente que es mejor que yo. Y punto.
Trata en su blog de una manera muy miscelánica (no admito discusión sobre mis palabros) las tendencias que se le cruzan en su vida y además las ilustra con una gracia que me enciende mis pilotos de envidia al máximo.
Pero él no conoce el indautxismo como yo.
Entrando en materia y con las manos llenas de harina paso a detallar la estética indautxista.
La estética indautxista nace del más puro estilo jesuítico. El jesuitismo es una forma de ser, de seguir siendo y de mostrar como se es, de indautxu de toda la vida, per in seculum sencularon. Habiendo absorbido la necesidad de pertenencia a esa fauna endogámica y homogénea, la estética siempre cumple sus patrones indautxistas. Una de sus máximas es no dejar de. No salir de. No cambiar a. Anatema.
El bebe indautxista es del tipo "froilán". A saber: Lo mejor de Veritas cuando tenía ropa de niño, actualmente reconvertido en Nano's o la extinta Carlangas...etc. Nunca ropa de persona, siempre ropa de muñeco, no sea que al niño le dé por pensar y quiera leer en vez de acompañar a su aita a San Mamés ad nauseam. Las madres indautxistas no visten a sus hijos. Les ponen un total look o en su defecto un buen dress code para una mañana de domingo postmisa de una en el Estoril.
El prepuber indautxista es un maravilloso muestrario de las últimas tendencias en moda surf o snow (depende de las dos única estaciones de que se disfruta en Indautxu. crudo invierno, insulso verano). Lo llevará con desenfado como las niñas de la pureza se suben las faldas hasta llegar a clase. Las madres indautxistas aceptan en su religioso silencio que se le vean los calzoncillos un poco. Salvo el día de visita a amama. Eso no se permite. Entonces adoptaremos el consabido twin set: pantalón beige y camisa oxford azul.
Este último look es el que más me interesa pues hete aqui cuando entra el complemento más indautxista de todos. El zapato castellano granate.
Siguiendo la dogmática de indautxista hemos dicho que el perdurar es fe y sana costumbre, con lo que los indautxistas prósperos habrán de usar un calzado de respeto en sus trabajos.
Por tanto ahí entra a jugar el famoso castellano granate. Un must para todo indautxista.
Es un calzado que en cualquier cultura actual se rechazaría de pleno por tener más caspa que los hombros de Dyango. Pero en el indautxismo es el alfa y omega, el bellocino de oro. La seña y el porqué.
Nadie en su sano juicio lleva toquillas de punto (bueno, bien, alguna gafapasta carcomida o indignada con iphone), zapatos de rejilla (tengo un conocido pero ese es otro tema) o las terribles chaquetas de corte castellano-manchego de napa con apliques en tela (también casualmente en preminente color granate).
El castellano te guía por la senda indautxista. Y con el todo es facil y quieto. Como debe ser. Indautxista.
Ahora que hay tanto indignado voy a hacer una flash mob que consista en descalzar indautxistas por Dr. Areilza al grito de "¡Tienes derecho a quitarte esto sin que yo te escupa!" "Tus calcetines con tomates son harto mejores que el castellano granate".
Necesito más ideas.
PD: A todos los que me habeis dado la vara, sabed que escribo de un tirón y sin correcciones de estilo. Las de ortografía y gramática tampoco me son perdonables.
martes, 8 de marzo de 2011
EL INDAUTXISMO O COMO ABURRIRSE SIENDO MUY DE BILBAO
Queridas todas:
Este es mi primer blog. Espero que perdoneis mis torpezas, en breve iré aprendiendo, que como dice una buen amigo "eres más listo que una ardilla".
Como alguno bien sabe el pasado viernes se celebró en el Caos un concurso de karaoke dentro del carnaval. Despavorida allí fuí. Vini vidi et vinci. No hubo mayor problema, pues tres concursantes estábamos y tres premios nos repartimos.
No había disfrazado nadie más, a parte de algunos buenos amigos que nos acompañaban. Eso si, gente mirando mucha. Porque lo de los miraobras de 70 años es extensible a cualquier actividad lúdica en Indautxu. Me explico:
No importa que haya un sustancioso premio o simplemente tengas ganas de hacer el gamba. En Indautxu eso no esta bien, es mucho mejor aburrirse.
Llevo demasiados años saliendo como para haber comprobado que la corrección casi opusiana es mejor que la naturalidad de querer divertirse. No hay mala ostia en mis palabras, solo que alucino. Es mejor ser una ursulina neguritica y retirarte a casa con el orcate ardiendo que hablar con quien tienes al lado.
Se me irán ocurriendo ocurrensias
Este es mi primer blog. Espero que perdoneis mis torpezas, en breve iré aprendiendo, que como dice una buen amigo "eres más listo que una ardilla".
Como alguno bien sabe el pasado viernes se celebró en el Caos un concurso de karaoke dentro del carnaval. Despavorida allí fuí. Vini vidi et vinci. No hubo mayor problema, pues tres concursantes estábamos y tres premios nos repartimos.
No había disfrazado nadie más, a parte de algunos buenos amigos que nos acompañaban. Eso si, gente mirando mucha. Porque lo de los miraobras de 70 años es extensible a cualquier actividad lúdica en Indautxu. Me explico:
No importa que haya un sustancioso premio o simplemente tengas ganas de hacer el gamba. En Indautxu eso no esta bien, es mucho mejor aburrirse.
Llevo demasiados años saliendo como para haber comprobado que la corrección casi opusiana es mejor que la naturalidad de querer divertirse. No hay mala ostia en mis palabras, solo que alucino. Es mejor ser una ursulina neguritica y retirarte a casa con el orcate ardiendo que hablar con quien tienes al lado.
Se me irán ocurriendo ocurrensias
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